Horas mirando al espejo y nada…estar ante un espejo es mirar a una extraña que, según creo, se empeña en mal imitarme. Le pregunté varias cosas que necesitaría saber... pero no hubo caso: ella movía la boca, como haciéndome burla mientras yo hablaba.
Mirarse en un espejo roto es quizás un poquito más interesante: cada pedacito refleja pequeñas e irregulares proyecciones de aquel que inocentemente se cree uno.
En fin... habrá que seguir investigando de que se trata esto de mirarse y comprenderse.
3 Comments:
Horas mirando al espejo y nada…estar ante un espejo es mirar a una extraña que, según creo, se empeña en mal imitarme. Le pregunté varias cosas que necesitaría saber... pero no hubo caso: ella movía la boca, como haciéndome burla mientras yo hablaba.
Mirarse en un espejo roto es quizás un poquito más interesante: cada pedacito refleja pequeñas e irregulares proyecciones de aquel que inocentemente se cree uno.
En fin... habrá que seguir investigando de que se trata esto de mirarse y comprenderse.
Te mando un saludo, querido vecino.
Gracias vecina mía, pero tal vez el reflejo seamos nosotros. Con un par de chelas tendré la respuesta…
Saludos totales.
hay un poema de enrique lihn sobre algo como eso... se llama la vejez de narciso... en cuanto a mi espejo, dificl, creo ke me perdi en el
Post a Comment
<< Home